Operamos
en Liniers desde comienzos de siglo (1906), cuando
iniciamos actividades como consignatarios, ajustándonos
a un esquema de trabajo responsable, transparente,
de dedicación personal, con mentalidad sumamente
prudente y conservadora, llegando a posicionarnos
como los principales consignatarios de cerdos y logrando
un significativo puesto en el sector vacunos.
Posteriormente
(1918) incursionamos en la agroindustria, con la adquisición
de un molino harinero en la ciudad de Chacabuco (BA),
iniciando un proceso de modernización que luego
de muchas décadas lo sitúa actualmente
entre las plantas más eficientes del país.
Años
mas tarde, (1948) diversificando actividades, siempre
relacionadas con la actividad agropecuaria, y fortaleciendo
la estructura patrimonial, compramos nuestro primer
establecimiento rural de 1.200 Ha en el actual Partido
de Tres Lomas (BA), ampliado posteriormente a 1.525
Ha., hoy propiedad de Molino Chacabuco S.A.
Cumplidos
aproximadamente 50 años de actividad comercial,
la sociedad colectiva de origen se transformó
en dos sociedades anónimas: MOLINO
CHACABUCO S.A. (1954) y CRESPO
Y RODRIGUEZ S.A. (1961), independizando actividades
y administraciones, pero manteniendo cuerpos directivos
comunes.