¿Es sustentable el feedlot?
sábado, 18 de julio de 2009
Si bien admiten que se trata de una herramienta útil, aseguran que hoy está incentivado por condiciones distorsivas.
Los feedlots que poseen compensaciones del gobierno nacional han puesto al borde de la desaparición a los productores tradicionales de nuestra región.
"La competitividad de los ganaderos que engordan en su campo frente a un engorde a corral está absolutamente distorsionada por compensaciones que van de 300 a 400 pesos por animal. Esto genera una competencia desleal, porque no podemos enfrentar a quienes reciben subsidios para alimentar a la hacienda", aseguró Jorge Grimberg, titular de la Asociación de Ganaderos y Agricultores de Bahía Blanca.
"Esto va a terminar mal, porque ser feedlotero se ha convertido en una actividad financiera donde, incluso, participa gente `de afuera del negocio.
Hoy, el gobierno está devengando compensaciones por 400 millones de dólares anuales, a un promedio de 7 millones de pesos diarios", sostuvo.
"Se creó un sistema distorsivo que premia el engorde a corral en desmedro del resto de los ganaderos del país. ¿Una solución? Compensar a todos por igual; sería más justo y más lógico... pero el tema no pasa por ahí", comentó Mariano González Martínez, vicepresidente de la AGA.
"Creemos que las compensaciones no son sustentables en el largo plazo y están destinadas a colapsar.
Lo que pasa es que en el camino, y hasta que eso suceda, se destruirá la ganadería tradicional", agregó.
"Como productores, nos resistimos a depender de una compensación del gobierno, porque eso nunca hizo falta para producir carne en la Argentina.
Esto genera una presión sobre el criador que, en el mejor de los casos, recibe 30 pesos por ternero de compensación única", explicó.
Respecto de si el feedlot con compensaciones no será el camino a seguir para la ganadería en el futuro, Grimberg aseguró: "Si hubiera reglas claras y credibilidad de que este es el sistema que todos debemos seguir, no va a quedar un solo productor que no esté inscripto y todo el animal gordo va a salir compensado.
Pero advertimos que es inviable sostener algo así por mucho más tiempo, porque el impacto fiscal es muy importante".
En ese sentido, hizo referencia a las importantes deudas que ya mantiene el gobierno nacional con quienes se han inscripto como feedloteros.
"De los casi 1.000 que están trabajando, 750 ya han cobrado alguna vez, en tanto que a los restantes (250) aún no les han pagado y nadie sabe cuándo lo harán", señaló.
Aclararon los dirigentes, no pocas veces, que ellos no están en contra de los sistemas de feedlots, pero sí por las particularidades distorsivas que se presentan en la Argentina.
"Se trata de una herramienta utilísima y todos los países lo hacen porque permite una mejor terminación de la hacienda. Eso no está en discusión", admitió González Martínez.
Otra consecuencia de la distorsión se da, según Grimberg, en los precios de los terneros.
"Como la compensación no es segura de cobrar, el feedlotero también ajusta con la compra del ternero, porque el negocio es comprarlo a $ 3,20 y venderlo a 4 pesos; ahí gana con los kilos de compra, con los que engorda y, encima, le dan un subsidio.
Si pagan hasta 400 pesos, eso representa casi el 70% del valor total del animal", explicó.
"El que no cobra la compensación no puede subsistir"
En los distritos de Coronel Suárez y General La Madrid había muchos invernadores, pero la tendencia es peligrosamente a la baja.
Las razones son dos: una, que es muy caro hacer un novillo a pasto y grano y, otra, la llegada de los feedlots con compensaciones.
"Los feedlots tienen un subsidio de dos pesos por animal por día; eso es prácticamente la totalidad de la comida", admitió el productor Marcos Rebolini, quien posee una explotación mixta de 3.500 hectáreas entre los dos partidos citados.
"El negocio se basa exclusivamente en quedarse con el subsidio, porque el feedlot que no lo cobra no puede subsistir. Por eso, ellos son los únicos que compran terneros", comentó.
"Están adquiriendo el ternero a 2,50, 2,60 y, en algún momento, a 3 pesos, y venden el novillo a tres y pico. En realidad, son los dueños del mercado, y el criador, al fin y al cabo, paga las culpas de un sistema perverso", agregó.
Otra consecuencia de la seca es la caída del kilo de salida del novillo.
"Antes era fácil llegar a uno de 450 kilos, pero ahora estamos en 380/400", comentó Rebolini, quien decidió no elegir el camino de los feedlots y prefiere seguir en invernada.
"Hoy, los platos rotos los paga el criador, porque no es rentable hacer cría, pues a los malos precios se sumó la sequía. No dan las cuentas", explicó Rebolini, quien es vicepresidente de la Sociedad Rural suarense.
"El problema será cuando salgamos de este sistema de subsidios. Me imagino un escenario semejante a las cuentas de gas o de luz que están llegando con aumentos importantes", dijo.
También citó un informe de Aacrea, donde se afirma que, con las medidas económicas correctas, podría aumentar la producción de carne en un ciento por ciento.
Las vacas de cría ocupan la parte baja del campo de Rebolini. Allí posee pasturas perennes, algunas implantadas hace 40 años, que son agropiros con algo de festuca.
"Ahí hay vacas de cría que se manejanintensivamente, a razón de una por hectárea. En el otoño, les hacemos comer los rastrojos de la cosecha gruesa e intentamos restringirlas a una parcela diaria. Tratamos de no tocar los bajos hasta que la vaca pare, que es a partir del 1 de agosto; ahí se la saca del rastrojo de restricción y se la pasa a los agropiros reservados desde el otoño", mencionó.
"Con esto logramos mantener, a duras penas, una vaca por hectárea. En realidad, cada año se nos hace más difícil porque los agropiros, que acumulan menos pasto en el otoño, cada vez entran con menos cantidad en el invierno. Y la última primavera tuvimos que hacer 100 hectáreas de sorgo forrajero para dar de comer a 800 vacas", comentó.
En los últimos cinco años, se fueron más de 150.000 cabezas del partido de Coronel Suárez, casi el 25% del total.
Tiempo de parición
"También acortamos los servicios, para que la parición sea más corta y así poder adelantar los destetes. Tradicionalmente, en esta zona se destetaba en marzo, pero ahora lo estamos haciendo en los últimos días de enero y en los primeros días de febrero". (Textual de Marcos Rebolini)
Un listado de interesados que se incrementa día a día
Según los dirigentes y productores Grimberg y González Martínez, hoy existe una lista de más de 1.500 interesados en acceder a las compensaciones de los feedlots.
En términos prácticos, se toma que el subsidio que promete el gobierno compensa la totalidad del gasto de alimentación del ternero.
"Inscribirse es muy complejo y el listado de espera es extenso. Además, hay que tener espalda financiera, porque es muy largo el período desde que se devengan las compensaciones hasta que se cobran", indicó González Martínez.
También dijo que, por la cantidad de gente incorporada al sistema, el gobierno nacional ya adeuda casi dos ciclos ganaderos.
Según Grimberg, hoy hay encerradas más de 2 millones de cabezas que, en sistemas de rotación, representan más de 6 millones. "Esto es 70% de la faena de consumo interno", dijo.
"Es cierto que es alto el porcentaje proveniente del feedlot, pero se debe aclarar que este año hubo que dar de comer para terminar la hacienda.
Por caso, aun sin cobrar la compensación, todos los animales de nuestra zona salieron con engorde suplementado", destacó González Martínez.
Para Grimberg, si se eliminara la compensación, al otro día cerrarían todos los feedlots industriales del país.
"Hoy es el único negocio rentable, pero existe una diferencia con el productor genuino: nosotros no podemos cerrar el campo y debemos continuar produciendo a pérdida", expresó.
También dijo que las compensaciones las manejan los dueños de los corrales de engorde y no los propietarios de los animales.
"Si llevo hacienda a un feedlot, tengo que ver si puedo negociar con los dueños para saber si me trasladará una parte de las compensaciones. Este es otro negocio: tienen animales de terceros y ellos cobran las compensaciones. Pero está dentro de las reglamentaciones", comentó el titular de la AGA.
"Otra cuestión distorsiva que favorece a los feedlots es el manejo del precio del maíz que hace el gobierno --dijo González Martínez--. Al tener cerrados los registros de exportación, se mantiene muy bajo su valor, en beneficio de quienes engordan con compensaciones y en perjuicio de quienes lo producen".
Contrastes
La tradicional práctica ganadera de nuestra zona está afectada por la falta de lluvias, lo que provoca la disminución de la producción de pastos.
Además, no es ecológicamente apta para el cultivo del maíz, uno de los insumos más importantes del encierre a corral (entonces debe ser comprado) y, además, la política agropecuaria del gobierno que limita los precios al cerrar las exportaciones.
"Básicamente, al trabajar con mayores costos y menores precios, no se puede desarrollar el negocio. Y si a esto le sumamos las compensaciones a los feedlots, está claro cuál será nuestro futuro", aseguró González Martínez.
Esta zona se divide en campos exclusivamente de cría y en campos de ciclo completo.
"Los de cría ven hoy coartada su rentabilidad, porque pasaron a ser la moneda de ajuste de la cadena de la producción, ya que al limitar los precios de venta del animal de consumo o de exportación, se obliga a ajustar a quien vende el ternero.
Esto hace que el productor no pueda invertir en la vaca, que desestime la genética e intente dejar de ser criador", comentó Grimberg.
Para la recría e invernada, esta región depende de los verdeos de invierno y, por ende, de las precipitaciones.
"Si no nos acompaña la lluvia, debemos suplementar y, con los precios actuales, los costos de alimentos superan el de venta del animal gordo", agregó.
De qué se trata
Según la ONCAA, "las compensaciones son un mecanismo de distribución de fondos hacia las cadenas agroalimentarias que utilizan granos como materia prima, a fin de impulsar el desarrollo de la actividad agropecuaria y, al mismo tiempo, mantener la estabilidad de precios de los productos destinados al consumo en el mercado interno".
El marco normativo son las resoluciones 1378/07 y 4668/07.Si bien pueden acceder todos aquellos establecimientos agropecuarios dedicados al engorde de ganado bovino a corral inscriptos bajo la Resolución 70/2001 del Senasa, el requisito excluyente es que toda la hacienda que recibe compensación debe salir del feedlot con destino exclusivo a faena para mercado interno.
Así, no están comprendidas las exportaciones ni las salidas a terminación en pastoreo ni los sistemas de suplementación sin confinamiento total.
Hay dos tipos de compensaciones:
* 1) Compensación básica: es la que se cobra por cada día que está el animal dentro del feedlot. Se compensa la diferencia entre el precio FAS teórico y el de la Resolución 19/2007, por la cantidad de 6 kilos de maíz y 3 kilos de soja, por día y por animal.
* 2) Compensación adicional: es la que se cobra cuando se vende, acompañando los romaneos de playa oficiales de la ONCCA. Se compensa la diferencia entre el precio FAS y el de la Resolución 19/2007 por la cantidad de 4,5 kilos de maíz y 2,3 kilos de soja por cada kilo de carne que supere los 170 kilos res en gancho de la categoría novillitos y vaquillonas, y de 7 kilos de maíz y 3,63 kilos de soja para la categoría novillos a partir de los 252 kilos res en gancho.
Como precio FAS teórico se considera el publicado por la SAGPyA. Como precio Resolución 19/07 se toma al de abastecimiento determinado por el Ministerio de Economía y Producción.
Los valores considerados para la compensación, de acuerdo con la Resolución 19/07 del MEyP, son: soja, $ 462 la tonelada, y maíz $ 293/tn. Respecto del FAS teórico, se toma al publicado mes a mes por la SAGPyA.
Los pagos del gobierno, muy atrasados
Las tres últimos pagos de compensaciones a feedlots del corriente mes por parte del gobierno se produjeron el miércoles 1, el viernes 3 y el miércoles 15.
En el primer caso, fue para 66 establecimientos, por un monto de 18,82 millones de pesos, correspondientes a liquidaciones de mayo de 2008 a marzo de 2009.
Los principales pagos fueron asignados a Vicentín, con $ 4,81 millones; Sol de Septiembre, $ 2,73 millones; Héctor Clemente Riboldi (h), 1,14 millones; Establecimiento San Marcos Agropecuaria, 758.897; Miguel Rohrer, 732.739; José Luis Santiago Grimaldi, 669.525; y Chosoico, 619.797 pesos.
Otros 6,78 millones de pesos, dos días después y correspondientes a liquidaciones comprendidas entre junio de 2008 y marzo de 2009, fueron para las firmas Las Animas SA, La Esperanza SRL, Hreñuk SA, La Solita SA y Pedro Laurentino Gazzoni.
Este miércoles, se abonaron 6,91 millones por liquidaciones de junio de 2008 a marzo de 2009.
Los beneficiados fueron La Troupe SA, con $ 887.197; Jorge Angel Ormazábal, 718.617; Juan Eusebio Oberti, 620.616; Petroagro SA, 550.302; Carnes Mediterráneas SRL, 542.439; Hijas de Juan A. Harriet SA, 401.410; Industria Alimenticia Salto, 341.822; y Vic-Med SA, 284.998.
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