Aseguran que habrá que importar leche y carne
lunes, 20 de julio de 2009
El titular de la Federación Agraria Argentina (FAA) Eduardo Buzzi dijo ayer que Argentina deberá importar carne en 2010 y leche en 2011, y apoyó así las advertencias de los especialistas.
"En 2003 cuando empezó el gobierno de Néstor Kirchner había 16 mil tambos, y hoy quedan 10 mil", indicó el ruralista en declaraciones radiales.
Además, destacó que por la fuerte sequía y las "políticas oficiales desfavorables", el país tendrá que comprar carne al exterior por primera vez en su historia el año próximo.
En tanto, especialistas en temas agropecuarios sostienen que en los últimos tres años cerraron tres tambos por día, lo que produjo un fuerte estancamiento de la producción.
Para el mercado interno
Argentina produce desde hace dos años 10 mil millones de litros anuales, de los cuales unos 8.500 millones son para el mercado interno, según publicó el diario Perfil.
En tanto, el resto es exportado en forma de leche, quesos, yogures, crema, manteca, dulce de leche y otros derivados.
Los especialistas advierten que el consumo de lácteos acompaña al crecimiento de los ingresos y que, una vez superada la recesión, estaría en peligro el abastecimiento local en 2011.
La actividad tambera es altamente intensiva y secaracteriza por agregar valor, generar empleo y estimular la investigación, sostienen los entendidos.
Además, impacta fuertemente en términos regionales ya que, a diferencia de la soja, se apoya en el uso de insumos de producción local.
Principio del derrumbe
Según los expertos, el principio del derrumbe del sector comenzó cuando el gobierno kirchnerista decidió aumentar la intervención.
Cuando el mercado internacional ofrecía precios record, el gobierno aplicó precios de corte de exportación, una suerte de valores techo por sobre los cuales el excedente pasaba al fisco.
Además, aplicó controles de precios a los productos finales y pisó las exportaciones, con un sistema de permisos (ROEL), mientras pagaba compensaciones de cobro irregular, explican.
Para Buzzi, también hay "un proceso de concentración de la producción en menos tambos, que cuentan con estructuras de costos distintas".
"Miles de tambos cierran y venden sus vacas a los grandes tambos y a las fábricas de hamburguesas. Esto comenzó a precipitarse desde hace dos años", dijo el ruralista.
Y añadió: "No alcanzará la leche para abastecer la mesa de los argentinos en el mediano plazo.
Distinto es el caso de la carne, porque los terneros ya no alcanzarán el año que viene".
Los tamberos reclaman a la industria lechera un precio mínimo de un peso por litro, pero el eslabón fabril de la cadena lechera dice no poder afrontar un costo superior a los 80 centavos.
Sólo 12 grandes empresas, con Mastellone Hnos. y Sancor a la cabeza, concentran el 48 por ciento de las compras de leche cruda a los productores primarios de todo el país.
Otras 172 pequeñas industrias se reparten el resto, pero el precio que pagan todas es virtualmente decidido por las 12 más grandes.
El gobierno colabora actualmente con el tambero, a quien le aporta un subsidio de 10 centavos para los primeros 3 mil litros de los tambos más pequeños, de hasta 6 mil litros diarios.
Diario Popular |